sábado, 26 de julio de 2014

“EN WALMART ME TRATARON TAN MAL QUE ME ENFERMARON”

Walmart es conocida en el mundo por su política antisindical, como es conocido el abandono del ejercicio de la representación de algunos sindicatos de comercio en sus tiendas de Argentina. Douglas McMillon, presidente de Wal-Mart Stores fue “condecorado” entre los 10 peores jefes del mundo por la Confederación Sindical Mundial (CSI por sus siglas) en su asamblea anual en mayo de 2014, pareciera que ciertos directivos criollos de la multinacional norteamericana no quieren quedarse atrás de McMillon, en una empresa que paradójicamente tiene como lema “el respeto al individuo. Homofobia, antisindicalismo, desprecio por la salud de su personal son algunas de las situaciones que se denuncian con frecuencia en las sucursales de Argentina.

Uno de esos casos es el de la trabajadora Claudia Centurión, empleada de la tienda que Walmart posee desde 2009 en el Dot Baires Shopping de la calle Melia al 4800 en la Capital Federal. Su historia como las de cientos de trabajadores de esa empresa son las que se reconocen bajo la etiqueta de “carpeta psiquiátrica” debido a los maltratos psicológicos del que son objeto quienes se resisten al abuso patronal”. Claudia nos relata: “Ingresé a Walmart en junio de 2009, en enero de 2010 tuve la desgracia de sufrir un accidente, iba a trabajar y el colectivo en el que viajaba chocó con otro colectivo, con el impacto me golpeé la cabeza y en el sacudón sentí un fuerte dolor en el cuello. Fui a trabajar igual, me presenté al servicio médico de la empresa, me vio el enfermero (Leonardo Herrera) que me mandó a trabajar, unas horas después no aguantaba el dolor en el cuello, fui de nuevo al servicio médico que de muy mala gana y descreidos de mi dolor me dieron un paracetamol y me dijeron que volviera a trabajar, terminé en el quirófano, me pusieron 2 discos de titanium en el cuello, 4 tornillos y unas plaquetas de titanium, tipo c y al revés”. “Cuando volví 10 meses después y por pedido de la ART, me reubicaron en el sector de la farmacia, estuve en ese sector hasta que a fines de 2012 hubo elecciones de delegados donde el entonces enfermero Leonardo Herrera se convirtió en el nuevo delegado”. Leonardo “Diclofenac” Herrera -como le dicen por sus prescripciones médicas al personal- inició su campaña para eliminar cualquier rastro de su mala praxis al frente del servicio médico. “Desde entonces hacían de todo para que me vaya, un día la delegada Patricia Medina entró a la farmacia y comenzó a rociarse perfume al lado mío, y decía que había olor a mierda, cuando le manifestaba todo esto a la gerencia ya sea Pablo Gómez o Lucas Frezza de recursos humanos minimizaban que “no lo tome tan así, que te habrá parecido, que son buenas personas y todo quedaba en la nada”. “Se que muchos compañeros no conocen lo que realmente pasó y la empresa se encarga de decir que uno se ausenta porque no quiere trabajar, mi salud se deteriora cada vez más, no soy la única, pero hay miedo en la gente y no tiene quien la defienda”.

Es que Walmart sabe vulnerar sindicalistas y destruir sindicatos, con su mantra antisindical de prebendas, complicidades y corrupción ha logrado cooptar la voluntad de las organizaciones de los trabajadores donde se instala, luego despliega toda su brutalidad empresarial contra sus "asociados", como en la jerga de la empresa llaman al personal. El sindicato sabe lo que pasa, son los primeros en saber que derechos incumple Walmart (eso determina la cuota de protección) y caen gustosamente en cada trampa que esta les tiende para liberarse de ellos, eso explica porque se fomenta que los asociados de mala reputación entre sus compañeros sean los que se conviertan en representantes del sindicato que termina siendo repudiado, de esta forma y sin quedar expuesta su estrategia antisindical, la empresa Walmart evita que los trabajadores se organicen frente a las injusticias que contra ellos mismos se cometen. La injusticia en carne propia, fue lo que motivó a esta trabajadora a buscar alguna alternativa para defenderse, se afilió a la CTA y decidió enfrentar el problema desafiando a la soledad con la que Walmart acorrala a quien cometa la osadía de enfrentarlo: “Ya fui al ministerio de trabajo, al Inadi y ahora viene la etapa del juicio laboral y penal, no voy a parar hasta que se haga justicia con lo que hicieron conmigo” afirma la trabajadora. Con el apoyo de la Central de Trabajadores de la Argentina está decidida a dar esa pelea.

http://empleadosdecomerciocta.blogspot.com.ar/

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